jueves 11

"Hay que poner a los jóvenes ante su propio espejo y hacerles ver que son unos privilegiados"

Posteado por eduCaixa el 11/12/2014 en | 0 comentarios

Fotoperiodista independiente con más de 30 años de carrera, Gervasio Sánchez es uno de los protagonistas de los "Encuentros con Compromiso", sesiones en las que periodistas, cooperantes y otros profesionales comprometidos con los más vulnerables comparten sus experiencias con jóvenes estudiantes. Hemos tenido ocasión de hablar con él durante su conferencia en CaixaForum Barcelona. Fue el 10 de diciembre, coincidiendo con el Día de los Derechos Humanos.

¿Cuándo y porqué decides dedicarte al periodismo?

De niño me gustaba coleccionar sellos y esta afición me hacía viajar con la imaginación a otros países. Con 13-14 años ya sabía que quería ser periodista. De hecho iba al instituto con un periódico bajo el brazo, aunque era deportivo… Me gastaba mis primeras pagas comprando periódicos.

¿Qué te impulsa a cubrir los conflictos armados que se suceden en buena parte del mundo?

En la facultad tenía muy claro que quería cubrir conflictos armados. De hecho en los años de estudio ya empecé a ejercer como periodista, a veces por casualidad y a veces con planificación viajando a lugares conflictivos para ver sobre el terreno qué estaba pasando.

¿Qué tienen en común todas las guerras que has vivido como reportero?

El sufrimiento de la población civil. En los conflictos actuales la mayoría de las víctimas son civiles, a diferencia de lo que pasaba antes de la 2ª Guerra Mundial, cuando el grueso de las víctimas eran soldados. Es brutal ver a tu alrededor a tanta gente que no sabe por qué muere, sufre, es mutilada o arrastrada a marcharse de su país.

¿La población no sabe por qué su país está en guerra?

He preguntado a niños soldados, adultos, guerrilleros, policías, paramilitares… ¿Por qué tu país está  en guerra? Aún estoy esperando que alguien me responda con una cierta lógica.

La mayoría de gente no sabe que su país está en guerra porque tiene muchas riquezas, materias primas importantes. No lo saben porque nadie les ha contado que su país podría ser tan rico como Suiza si sus propios recursos se reinvirtieran en el territorio y en la gente. Angola podría ser el país más rico del mundo.

Existe también el problema de los refugiados…

Actualmente hay 52 millones de personas sin patria, refugiados que han tenido que huir de sus hogares. Gente con todos los derechos básicos violados por los gobiernos, por la policía, por las guerrillas, por los paramilitares… Pero cuando hablamos de violaciones de los derechos humanos nos olvidamos que nosotros también lo hacemos sistemáticamente: lo hacen nuestras empresas, nuestros bancos, todos aquellos que financian armas, todos los que hacen negocios basados en la corrupción… Y que cuentan con la pasividad de (la mayoría) de la gente y con la hipocresía de (la mayoría) de los medios de comunicación.

¿Hay algo que te haya sorprendido positivamente durante un conflicto?

He vivido situaciones en las que la solidaridad entre ciudadanos se multiplica. Hay gente, aunque poca, que  muere por no matar. La inmensa mayoría de la gente mata por no morir, es algo entendible. Pero de vez en cuando encuentras historias de personas que han actuado con mucha valentía. Pero, por desgracia, estas historias quedan ocultas: nuestra sociedad pocas veces premia o reconoce a la gente anónima. Así es muy difícil conocer sus historias reales y ver que también hay comportamientos dignos dentro de la sinrazón de la guerra.

Uno de tus trabajos más conocidos es "Vidas minadas". ¿Crees que es posible acabar con las minas anti persona?

No. "Vidas minadas" ha tenido mucha repercusión en España y en el extranjero. Pero al final estos proyectos no sirven para cambiar las cosas. Las guerras tienen detrás negocios muy importantes. Los conflictos son un gran negocio del que se benefician personas, empresas privadas, empresas públicas, estados… Por eso siempre habrá guerras, igual que las ha habido a lo largo de toda la historia de la humanidad.

Los "Encuentros con compromiso", que organiza la Obra Social "la Caixa", acercan estos temas a los jóvenes. ¿Cómo los valoras?

Creo que es básico trabajar con las nuevas generaciones. Es a la gente joven a la que hay que "sacudir" con este tipo de actos. Ponerlos delante de su propio espejo y hacerles ver que son unos privilegiados por vivir aquí. A muchos les viene bien ponerse en el lugar de otro y darse cuenta que hay cosas que son absolutamente inaceptables.

¿Qué feedback recibes por parte de ellos?

Recibo buen feedback de ellos porque con los jóvenes es muy fácil: no les puedes dar gato por liebre. Los adolescentes perciben claramente cuando alguien les está engañando. Cuando ven que alguien les habla claramente saben valorarlo.

Además tengo la suerte de utilizar imágenes y este lenguaje lo captan rápidamente: los jóvenes de hoy aprenden antes las imágenes que las palabras. Y cuando conectas con ellos su reacción es muy buena, muy intensa.

¿Crees que los jóvenes están hoy suficientemente informados? ¿Les interesa saber lo que pasa en realidades tan distintas a la suya?

Yo siempre les digo: todo lo que queréis saber está en Internet. Pero hay que saber buscar, bucear, rastrear y no quedarse con lo primero que sale. Los jóvenes abusan de las TIC y no saben sacarles su enorme potencial. Tienen un arma poderosísima en sus manos y no la saben utilizar porque nadie les ha enseñado; creo que esto es un fracaso total de la escuela. Las clases no son sólo matemáticas, química, física… son ética, sociología, hablar sobre temas que ocurren alrededor para que los chicos conozcan y se impliquen en lo que está pasando en su entorno y en otros contextos más alejados que no tienen nada que ver con ellos.

¿La sobreinformación de nuestros días nos hace menos sensibles al sufrimiento de otros seres humanos?

Creo que no es cierto que haya "sobreinformación". Lo que pasa es que hay muy poca información de calidad y es difícil que ésta llegue al público. Hay una "mala información generalizada". La inmediatez y la vergonzosa implicación entre poderes mediáticos, políticos y económicos han acabado con el periodismo de calidad.

Fotografías: Gervasio Sánchez

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Archivo: 2014 » Diciembre 2014

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