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Orígenes humanos: el reto de explicar el proceso de hominización

Posteado por eduCaixa el 27/10/2016 en | 0 comentarios

Hablamos con... Victòria Medina Fernando, arqueóloga y miembro del equipo de investigación SERP del Departamento de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología de la Universidad de Barcelona. Responsable y creadora de ‘Tròpic de Capricorni Eix de Divulgació Científica i Cultural'.

Un solo continente, una única falla geológica y un paisaje singular han hecho de África, el Gran Valle del Rift y el bioma de sabana, un escenario clave para entender el origen y evolución de nuestros ancestros. Desde que la paleontóloga y arqueóloga británica Mary Leakey descubrió en 1959 un ejemplar fósil de un cráneo de Zinjanthropus boisei en la Garganta de Olduvai (Tanzania), y casi dos décadas más tarde, las famosas huellas de Laetoli -las más antiguas de la humanidad-, además de nuevos y sorprendentes hallazgos de restos de homínidos, de fauna y de herramientas líticas procedentes de yacimientos de África oriental y austral, han contribuido hasta a un amplio y rico conocimiento de la prehistoria africana. Numerosos trabajos científicos, desde las más diversas especialidades de la Arqueología, la Paleontología y la Paleoantropología, y los últimos descubrimientos en territorio africano, obligan a revisar constantemente el panorama de nuestros antepasados​, modificado rotundamente desde que en 1924 el anatomista y antropólogo Raymond Dart descubrió el primer australopiteco en Sudáfrica.

La garganta de Olduvai. Foto: Noel Feans - CC

Fruto de esta necesidad surge la idea de realizar una exposición pionera y actualizada sobre el origen de la humanidad, mostrando al público por primera vez una extraordinaria selección de piezas originales fósiles y líticas procedentes del Museo Nacional de Tanzania (Dar es Salaam) y de las campañas de excavaciones que los comisarios de la exposición y arqueólogos Manuel Domínguez-Rodrigo y Enrique Baquedano y equipo (The Olduvai Paleonthropology and Paleoecology Project) han desenterrado en el norte de Tanzania desde el año 2006. La muestra nos traslada a casi cuatro millones de años para explicarnos el origen y evolución de nuestros ancestros africanos, su comportamiento y su tecnología, y reitera el valor del continente africano, y en concreto, el valle del Rift como escenario clave donde surgió el género Homo.

Equipo Olduvai 20013 excavando © Javier Trueba / Madrid Scientific Films

Reconstruir nuestra compleja historia evolutiva

El marco de una exposición monográfica siempre se convierte en una ocasión única para crear y renovar recursos pedagógicos y de dinamización vinculados a la temática en cuestión. Cualquiera que esté familiarizado con la Arqueología y la Prehistoria, y más concretamente con el tema de los Orígenes Humanos, estará de acuerdo en que estas disciplinas requieren un conjunto de saberes procedentes de diferentes campos de la ciencia para llevar a cabo su estudio e investigación. Traspasar este conocimiento al ámbito de la divulgación científica y cultural, se convierte a la vez en un reto que va más allá de la transmisión del descubrimiento de nuevos hallazgos de homínidos, fauna o herramientas líticas, y de explicar el estado actual de las investigaciones.

Sabemos que África es la cuna de la humanidad, allí donde surgió el género Homo, y el único continente donde podemos estudiar las principales etapas de la evolución humana. Pero es ardua tarea la didáctica de explicar el proceso de hominización cuando el objetivo es describir, a partir de un frágil registro fósil, la evolución biológica y cultural de nuestros antepasados, y aún más, ofrecer recursos docentes que contribuyan a una mejor comprensión e interpretación del Pasado. El conocimiento que tenemos sobre el modo en que ha evolucionado nuestro esqueleto se ha visto obstaculizado por la dispersión geográfica y cronológica de antepasados ​​anteriores a nuestra especie. A pesar de esta dificultad, reconstruir nuestra compleja historia evolutiva, explicándola de forma más clara, sigue siendo un hito para cualquier profesional del campo de la docencia y de la divulgación científica.

© Mauricio Antón

Hoy en día, los resultados de las investigaciones reflejan un enorme mosaico biológico y cultural de la Humanidad. ¿De qué manera y cómo debemos reinterpretar el Pasado? El discurso que tradicionalmente se explica sobre la evolución humana, a menudo se ha construido a partir de conceptos erróneos que no facilitan ni ayudan para nada la comprensión de cómo se produjo el proceso de hominización. No se trata de exponer sucesivamente -empezando por los homínidos más antiguos y terminando por los más modernos-, las características anatómicas y culturales de nuestros antepasados, sino de aplicar una visión que refleje los resultados de las investigaciones arqueológicas y paleontológicas. Un mosaico de caracteres primitivos y modernos nos llevan a presenciar un boscaje de homínidos, paisajes y comportamientos a lo largo de millones de años, que requieren nuevos enfoques, nuevas vías de planteamiento didáctico. Centrarnos única y exclusivamente en hallazgos óseos, y ordenar cronológicamente la información de los homínidos como si fueran secuencias evolutivas una tras otra, llevan a no entender el proceso de hominización. Ni siquiera a valorar el por qué de su complejidad.

El quid de la cuestión está en construir conceptos científicos que ayuden a entender esta diversidad cultural y biológica de nuestros antepasados. Cinco premisas deberían considerarse previamente: (1) plantear que a lo largo de nuestra historia evolutiva ha habido una gran diversidad de especies (en consecuencia, en el registro arqueológico aparecen restos con múltiples caracteres anatómicos que dificultan objetivamente definir qué es un homínido), (2) considerar que la evolución biológica no es lineal (se han descubierto especies que evolucionaron como otras que se extinguieron), (3) si tenemos diversidad de especies, son múltiples los escenarios que ocuparon y, por tanto, es básico estudiar su paisaje para entender su adaptación al medio, (4) a mayor diversidad ecológica, mayor diversidad cultural (esto lleva a considerar la importancia de los estudios interdisciplinares en arqueología), (5) y finalmente tener en cuenta que a mayor diversidad de restos de homínidos, más interpretaciones surgen por parte de los especialistas. Las hipótesis en torno al proceso de hominización se multiplican, y hay tantas propuestas y árboles filéticos como equipos de investigación trabajando en el ámbito de los Orígenes Humanos.

Yacimiento de la Sima del Elefante (Atapuerca). Foto: Mario Modesto Mata

Los medios de comunicación -prensa, radio y televisión- y las redes sociales continuamente están informando del hallazgo de más y nuevas especies, y dando a conocer nuevas teorías e hipótesis. Recientemente, se han descubierto en África dos homínidos más, el Australopithecus deyimereda en la región de Afar (Etiopía), de 2,8 millones de años, y en una cueva sudafricana, el Homo naledi, de morfología craneal similar a los ejemplares más antiguos del género Homo; el equipo científico de Atapuerca, dirigido por el Dr. Juan Luís Arsuaga, a partir del estudio de fósiles del esqueleto post-craneal encontrados la Sima de los Huesos, propone reorganizar el modelo de la evolución humana y establecer cuatro grandes fases de progreso anatómico del hombre moderno; la secuenciación del genoma del neandertal ha abierto todo un mundo de nuevas perspectivas y reinterpretación de nuestra especie que realmente está llevando a un gran interés mediático.

© Mauricio Antón

Explicar nuestros orígenes, o dicho de otro modo, delimitar conceptualmente el proceso de hominización, no es una tarea fácil. Sin embargo, tenemos una oportunidad única para adentrarnos en un viaje a la prehistoria africana que hay que aprovechar bien. Explorar los escenarios que pisaron nuestros ancestros, observar los descubrimientos y principales yacimientos, y conocer el trabajo de investigación que hacen los especialistas son una ocasión excepcional para saber más sobre nuestro pasado biológico y cultural, y seguir el rastro que nuestra especie, los Homo sapiens, hemos dejado dentro y fuera del continente africano.

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Archivo: 2016 » Octubre

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