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Rosan Bosch: “diseñar un mundo mejor empieza en la escuela”

Posteado por Víctor Víctor el 02/11/2017 en | 0 comentarios

Hace unos meses hablábamos en este blog de las escuelas Vittra, una treintena de centros educativos suecos con una filosofía innovadora del aprendizaje basada en el rediseño de los espacios educativos.

Recientemente, una de las artífices del modelo Vittra ha estado en Barcelona invitada por el Museu del Disseny en el marco de las II Jornadas Diseño para vivir. Se trata de Rosan Bosch, arquitecta que impulsa la innovación educativa a través del diseño de nuevos espacios y mobiliario para escuelas.

Si habitualmente ponemos el foco de la innovación en nuevos modelos pedagógicos y en la irrupción de las TIC en las aulas, no menos interesante y decisivo para el aprendizaje es repensar el espacio educativo. Muchos centros, también en España, ya lo están haciendo. Y es imperativo si tenemos en cuenta un estudio de la Universidad de Salford (Manchester) que afirma que el entorno físico donde se desarrolla el aprendizaje puede variar el rendimiento de los alumnos hasta un 25%.

Para Rosan Bosch, “diseñar un mundo mejor empieza en la escuela”. Y es que el diseño, presente en todos los ámbitos de la vida cotidiana, determina de forma muy sutil nuestra forma de ver (y de aprender) el mundo. El entusiasmo de Bosch es incuestionable. En Barcelona comentó: “trabajo con la motivación, diseñando espacios ¡uau!”, en línea con el discurso que defienden los expertos en neuroeducación que defienden que “el cerebro necesita emocionarse para aprender”.

Pero, ¿en qué consisten los espacios educativos que propone la arquitecta de Utrech? En sintonía con el nuevo paradigma educativo que apuesta por las pedagogías activas, el espacio debe evolucionar “hacia entornos más placenteros, más abiertos, flexibles y, en definitiva, capaces de integrar el aprendizaje con la dimensión sensorial y emocional”. Para Bosch, es innegable que “el entorno físico influye en el estado emocional y en el comportamiento de alumnos y docentes”.

Si entramos en una escuela Vittra, veremos que las aulas prácticamente no existen: pequeños y mayores circulan libremente y trabajan en sofás, sentados en cojines o, incluso, tumbados en el suelo. Por ello, el diseño interior se cuida al milímetro, para ofrecer espacios diáfanos (la mayoría de paredes son de cristal), cómodos y motivadores, que no ‘encierran' ni a los alumnos ni a sus ideas.

La transformación es profunda y, evidentemente, requiere cambios de organización en los centros. Pero Bosch defiende que “pequeñas modificaciones en el color, la luz o las formas pueden hacer la diferencia”. El objetivo se centra en la diversión (reivindica la importancia del juego como impulsor de aprendizaje), la creación y la compartición; el espacio físico debe “servir” a estas tres premisas.

Bosch también confiesa que habla mucho más con los alumnos que con los docentes: la idea es involucrar a los más pequeños en su proceso de aprendizaje y también en la toma de decisiones. “La motivación que nace de uno mismo es motor de aprendizaje; ¡el diseño de espacios es clave!”. El resultado de todo ello merece la pena: “escuelas de donde los alumnos no quieren irse”, sentencia Rosan Bosch.

Nuevos espacios para aprender

Descubre los proyectos de Rosan Bosch

Iniciativa Hack the school de la Fundació Jaume Bofill

Escuelas Vittra (Estocolmo)

Jesuïtes Educació

Centro de Formación Padre Piquer

Colegio Montserrat

Innova Schools

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Archivo: 2017 » Noviembre

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